Comercio electrónico: la ruina del comercio minorista local

Compras "on line" arruinan el comercio minorista (Cortesía Alec MacGillis)

La entrega de 6.000 millones de paquetes, a domicilio, anualmente, aunque ofrece una comodidad para el cliente, también tiene serias implicaciones para las economías locales, en un país como los Estados Unidos.

Es el caso de Amazon, descrito ampliamente por el periodista estadounidense Alec MacGillis, en su reciente libro ” Winning and Losing in on-Click in América” , traducido al español en Europa bajo el título “Estados Unidos de Amazon”, donde describe las consecuencias del descomunal crecimiento de dicha empresa, a partir – particularmente- de la pandemia del Coronavirus.

En el 2017 se cerraron 17.000 tiendas y , en el 2020, se proyectaban 25.000 más, tanto independientes como de cadena.

Ya son más de 200 las gigantescas bodegas instaladas por Amazon en todo el país, – donde laboran más de 800.000 personas- en su mayoría, en poblaciones pobres, donde no paga impuestos, y – por el contrario- ha exigido, para establecerse, subsidios y exenciones, indica el autor, ganador de varios premios de periodismo, entre ellos uno por el libro (“El Cínico”) sobre el veterano senador y líder del partido Republicano, Mitch McConnell.

Su sede principal esta en Seattle, estado de Washington, donde las empresas no pagan impuesto de renta; y su sucursal extranjera, en Luxemburgo, lo que le permite ahorrar otros US$1.500 millones, en impuestos.

Los pequeño comerciantes, y muchos fabricantes, antes que perecer, han recurrido a pagar un arrendamiento en la plataforma online de Amazon, para poder ofrecer sus productos, a un costo que equivale a US$0.27 por cada dólar que valga el producto, lo que implica una especie de impuesto “interno” creado por la compañía, señala el autor.

Se estima que para el 2016, cerca del 50% de las compras minoristas se realizaban “on line”, en los Estados Unidos. Alrededor de 100 millones de suscriptores del servicio de entrega Prime, de la empresa, reciben paquetes a diario, gracias a una flota propia y de particulares, que abarcan la tarea de cerca de 500.000 conductores de vehículos automotores.

De otro lado, esta el rentable negocio de las grandes centrales de datos (la nube), que arrienda al gobierno y a las empresas especializadas en seguridad nacional, instalaciones localizadas estratégicamente cerca a Washington DC y al Pentágono, que consumen enormes cantidades de energía, cuya fuente principal es el carbón.

Así que cada clic en la plataforma de Amazon, puede significar el deterioro o desaparición de un pequeño negocio, que tradicionalmente pudo ser fuente de empleo y de un impuesto para el recaudador del Condado local, dice MacGillis, a lo largo de sus 539 páginas, donde recopila una investigación que le implicó una década.

Fuente: Libro “Estados Unidos de Amazon”

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