Descubren secretos de la formación de precios .. de los alimentos

El "negocio" de vender a los grandes mayoristas de alimentos (Cortesía U. de Cornell)

Cuando una libra de papas o de pollo, sale de la finca y van a parar a una cadena de restaurantes, lo más probable es que su productor en el campo, termine percibiendo un ingreso mucho menor, que si ambos productos se preparan en la cocina de una casa.

Asi lo han descubierto un grupo de economistas de la Universidad de Cornell, despues de investigar que es lo que ocurre en la Cadena de Valor Alimentaria (FVC) en 61 países, que representan el 90 por ciento de la economía mundial.

Generalmente – explican – se ha estudiado lo que pasa en los dos extremos de la cadena, el valor que percibe el productor y el precio que paga el consumidor final, de un plato de comida.

Pero al observar el comportamiento a lo largo de los tramos de la cadena -procesadores, fabricantes, mayoristas, minoristas y restaurantes; el valor recibido por el productor cambia radicalmente. En efecto, cuando el producto se consume directamente en casa, el productor recibe un 27 por ciento del valor final; mientras que cuando el mismo producto se sirve en un restaurante, solo le corresponde un escaso 7 por ciento, del precio final pagado por el consumidor. (Ver gráfico)

Para llegar a esa- como una de las grandes conclusiones – el grupo de trabajo investigó datos del comportamiento de los precios de los alimentos, a lo largo de 10 años (2005- 2015).

El enorme esfuerzo fue dirigido por el profesor Christopher B. Barrett, considerado uno de los más destacados economistas agrícolas a nivel mundial, y orientado a estudiar la pobreza en Africa, en compañia del Economista Agricola colombiano, Miguel Gómez, quien se desempeña como director del programa de Gerencia de la Industria Alimentaria, en dicha Universidad.

Entre otros integrantes del grupo se cuentan la investigadora postdoctoral Jing Yi; Eva-Marie Meemken, Ph.D, ahora vinculada a la Universidad de Copenhague, y los estudiantes asistentes Ejin Kim, Jiali Liu y Veronica Mazariegos-Attanasiou.

Fuente: Universidad de Cornell

Se el primero en comentar

Tu Opinión es importante

Tu correo electrónico no será publicado.


*