El profesor de ética de la Universidad Ludwig Maximilian de Munich, Sven Nyholm, sostiene que dejar a la IA que te haga la tarea, perjudica el proceso de aprendizaje del ser humano.
El logro genuino- anota- es producto de la reflexión paciente, el sacrificio, ya que la excelencia nace del esfuerzo.
Si con solo pulsar un botón se consigue algo bueno, ni la IA ni el humano comprenden lo que hicieron. Quién merece el crédito? No se trata del producto final, lo que verdaderamente tiene significado es como se produjo, anota.
Cuando se delega en la IA, señala, se termina limitando nuestra propia contribución a los resultados; a medida que nuestro papel disminuye, los productos resultantes cada vez menos se pueden calificar como logros que realmente podamos reclamar. Las tareas que requieren esfuerzo, son precisamente las que tienen significado para el ser humano.
“Cuanto más tiempo pasa sin hacer nada”, añade, “y dejas que la IA lo haga por ti, más difícil se vuelve decir: ‘Soy la causa. Soy el origen. Merezco el crédito’”.
El autor de la reseña del libro del profesor Nyholm, -” La ética de la inteligencia artificial: una introducción filosófica”– Shai Tubali, filósofo de la Universidad de Leeds, agrega al respecto, el caso del ganador del Premio Mundial de Fotografía Sony, 2023, Boris Eldagsen. Este,decidió no recibirlo. Su espectacular foto, en blanco y negro, la había generado la IA.
Fuente: Big Think
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