El poder no compartido.. tiene efectos perniciosos en las organizaciones

La importancia de compartir el poder (Cortesía U. de Harvard)

Cuando los directivos llegan a la cima, tienden a ignorar el valor de sus empleados y poco hacen para darles autonomía y oportunidad para contribuir al proceso de toma de decisiones.

En esas circunstancias son los empleados los que deben actuar y ganar el poder que les corresponde. Este es uno de los temas centrales expuestos por las profesoras de las Escuelas de Negocios de la Universidad de Harvard, Julie Battilana, y Tiziana Casciaro, de la Universidad de Toronto, en su nuevo libro “Poder para todos”.

La concentración de poder tiene efectos perniciosos tanto para los jefes como para las organizaciones, en materia de productividad, ganancias y moral, sostienen. Los jefes tienden a estar demasiado confiados y susceptibles a la arrogancia, lo que los hace mas egocéntricos e insensibles ante los demás; y van perdiendo aquello que llaman humildad y empatía.

El poder es la capacidad de cambiar el comportamiento de los demás, y generalmente los empleados ignoran que tienen ese poder y no lo asumen. Para ejercerlo, deben agitar, innovar y orquestar sus intereses, afirman. De esa manera, las fuerzas se equilibran, en favor de todas las partes de una organización.

El libro es producto de su contacto con un centenar de personajes desde gerentes hasta policías rasos.

Fuente: Escuela de Negocios, Universidad de Harvard

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