Una nueva investigación advierte que las tareas rutinarias que antes justificaban la contratación de personal junior,-empleos que brindan la oportunidades de aprendizaje-, son los primeros en automatizarse.
La tendencia que está surgiendo, indica el profesor de Trabajo e Igualdad, en la Universidad de Bath, Vivek Soundararajan, es que la AI ayuda a quienes ya están adentro, mientras que discretamente va reduciendo el acceso a quienes intentan entrar.
El riesgo es claro: si las tareas más sencillas, que son las que dan oportunidad a los aprendices a iniciarse en el mercado laboral, se automatizan, sus oportunidades para el primer empleo se restringen.
El ruido sobre la IA es incesante, señala el profesor, por un lado se exagera la destrucción de empleos, pero por otra parte, muchos trabajos requieren conocimiento tácito, presencia física, buen juicio y una comprensión del contexto que IA todavía no puede aplicar.
Fuente: Universidad de Bath
Tu Opinión es importante