Los estudiantes, que eligieron llegar una hora más tarde a la escuela, mostraron mejoras en su rendimiento académico, y adicionalmente, redujeron los riesgos sobre su salud mental.
Una nueva investigacion, encontró que el reloj biológico de los jóvenes se retrasa progresivamente durante la adolescencia, en comparación con lo que sucede en la vida adulta; como consecuencia, tienden a conciliar el sueño, más tarde en la noche. Al levantarse temprano para su jornada escolar, no han dormido lo suficiente, señalan los autores del estudio, vinculados a la Universidad de Zurich.
Un experimento realizado en el Instituto de Secundaria de Gossau, que decidió flexibilizar los horarios de entrada, dando chance de llegar a las 7:30 y 8:30 am, demostró que aquellos que eligieron llegar más tarde, ganaron, en promedio, 45 minutos más de sueño, lo que repercutió en una mejora significativa en sus calificaciones de inglés y matemáticas, indicaron.
El reciente estudio, fue dirigido por los profesores Oskar Jenni, Joelle Albretch y Reto Huber, de dicha institución.
Un estudio anterior, reveló que los estudiantes con menores horas de sueño, frecuentemente estaban afectados por problemas como el bajo estado de ánimo, irritabilidad, tristeza y fatiga.
Fuente: Universidad de Zurich
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