Después de largos años de investigación, investigadores en Australia, han encontrado que los cambios hormonales en la cubierta de la semilla, provocan la caída prematura de la fruta del aguacate, cuando aún esta pequeña y sin madurar.
Tal fenómeno, repercute en la poca disponibilidad de carbohidratos, lo cual precipita su caída, se explicó, y se estima que ocasiona pérdidas de hasta un 80 por ciento de las cosechas de aguacate en Australia, restando sustancialmente la producción, que se calcula anualmente en 180.000 toneladas, se explicó.
“Durante los meses de verano, resulta realmente frustrante para los agricultores, caminar por un huerto, escuchar el golpeteo de la fruta inmadura al caer al suelo y no tener forma de controlar esa pérdida de cosecha”, sostuvo el director de la investigación, Harley Smith, con varios títulos en bioquímica y biología celular, en universidades de Estados Unidos, entre ellas la Universidad de California, en San Diego.
Smith, ha adelantado el trabajo, en asocio con el investigador Amnon Haberman, entre otros colaboradores.
Fuente: Centro de Investigación CSIRO




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