Un total de 66 desastres climáticos, ocurridos en Estados Unidos, entre el 2021 y 2023, causaron daños a la infraestructura del país valorados en más de US$440.000 millones, sin contar su impacto económico y social.
Las empresas que generan las mayores emisiones de CO2, vinculadas a la generación de energía, manufactura y servicios públicos, han acumulado una deuda ambiental de tal tamaño, que sus activos totales no alcanzarían, para compensar los perjuicios causados a la sociedad y a la economía del país.
Proyectada esa deuda al 2050, el monto por cubrir alcanzaría un valor de US$87 Trillones, según un estudio elaborado por economistas de las universidad de Chicago y Pensilvania, los profesores Lubos Pastor, Lucian A. Taylor y Robert F. Stambaugh.
En este escenario, sostienen, el otro gran responsable es el sector financiero, que al continuar financiando la industria de combustibles fósiles, acumula una carga ambiental, similar a la de los propios generadores de energía.
Los consumidores, señalan, son igualmente responsables, al mantener la demanda de los combustibles que contaminan el medio ambiente y no cambian sus patrones de consumo.
Fuente: Universidad de Chicago
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