Saliendo del carbón ,, para caer en la trampa del gas natural

Si se consume más gas natural, no se resuelve el calentamiento global (Cortesía U. de Stanford)

En su afán por sustituir el carbón, por fuentes menos contaminantes como es el gas natural – también un combustible fósil-, los países están desestimulando nuevas inversiones en energías limpias.

A cambio del carbón, las naciones interesadas en reducir el calentamiento del planeta, optan por importar gas barato, retrasando sus inversiones en fuentes limpias, como la hidroelectricidad, el sol y el viento.

De esa manera, dicen los autores de una nueva investigación en la Universidad de Stanford, quienes así actúan están aplazando una transición energética sostenible.

En ese sentido, los profesores de política económica, Bard Harstad y Kalinka Holtsmark, anteriormente vinculados a la Universidad de Oslo, plantean la necesidad de desestimular la producción y exportaciones de gas natural, con medidas como la de establecer un impuesto a las nuevas exploraciones de gas, recortando su producción y creando un cartel de productores para evitar que sus precios caigan tanto, que hacen que los costos de desarrollar energías limpias no sean rentables.

Destacan que países que estan desmontando el carbón para generar energía eléctrica, como Alemania y Corea del Sur, terminan cayendo en la trampa del gas natural, que contamina un 50 por ciento menos, que si se utiliza en mayores volúmenes, termina siendo igual de dañino que el carbón, para el medio ambiente.

Fuente: Universidad de Stanford

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